Blog IDESAA

Promover el desarrollo de ventajas personales

Un profesionista con ventajas personales es capaz de innovar en su campo de especialidad. Además, si logra que su valor aportado contribuya al desarrollo de ventajas competitivas para su empresa, entonces también beneficia a la sociedad en su conjunto.

En IDESAA hemos diseñando un sistema educativo que tiene por objetivo apoyar al participante en su proceso de crear, mantener y mejorar ventajas personales*.

El primer paso es que el participante haga suya la importancia de crear y desarrollar ventajas. Esto no siempre es fácil, pues muchas ocasiones se piensa que ya las tenemos por el solo hecho de tener experiencia laboral.

Posteriormente, la persona debe:

a)     Elaborar un plan de desarrollo para producir su ventaja

b)     Identificar el conjunto de capacidades requeridas para lograr un nuevo perfil personal-profesional

c)     Participar en una comunidad de apoyo a su desarrollo

 

Este proceso le generará nuevas y grandes oportunidades para su desarrollo profesional.

 

* En los posgrados de IDESAA el desarrollo de ventajas se impulsa en forma directa en la materia “Proyecto de Desarrollo de Ventajas Personales”.

Autor:

José René Mena Seifert

Director de IDESAA Escuela de Negocios

 

Categoría del artículo:

Educación de Negocios

 

 

Aprendizaje práctico en la educación de negocios

Un participante en un curso aprende mejor cuando:

  • Satisface una necesidad o interés bien definido
  • Integra los nuevos aprendizajes a sus propias experiencias y obtiene beneficios tangibles
  • Participa, reflexiona, discute y escribe a partir de problemas concretos
  • Aplica de inmediato lo aprendido

Aprender en forma práctica conlleva a que el participante reciba herramientas efectivas que le permitan resolver problemas concretos y significativos para su caso particular.

Si bien las ventajas de una educación práctica tradicional resultan tangibles y evidentes, surge la duda si  un método, por muy práctico que sea, podría resolver cualquier tipo de problema. En ese sentido, es que teoría y práctica son complementarias.  En efecto, el hecho de favorecer las aplicaciones prácticas no implica descuidar los aspectos teóricos que las soportan. Los datos, técnicas y procedimientos son definitivamente necesarios para administrar en un ambiente complejo con tiempo limitado; sin embargo, tienen una vida corta y por ello, es necesario analizar lo que está atrás de cada herramienta concreta.

En lugar de aprender sólo una técnica en lo particular, deben evaluarse las ideas de fondo de cada una de ellas, para descubrir cuál es la más adecuada en cada circunstancia. De esta forma, la teoría se convierte en una cuestión práctica, pues se entiende la teoría como una forma de evaluar si conviene dedicar tiempo y atención a una técnica práctica particular.

Autor:

José René Mena Seifert

Director de IDESAA Escuela de Negocios

 

Categoría del artículo:

Educación de Negocios