El Presupuesto de Capital como un Proceso

Proyecto de inversión

 

En nuestra entrada anterior hablamos sobre la importancia de construir un presupuesto de capital como parte de la Evaluación de un Proyecto de Inversión. Seguramente te estás preguntando si realizar un presupuesto de capital es diferente a tomar una decisión de compra, es decir, si quieres iniciar un proyecto ¿no deberíamos solamente de estimar el costo de todo lo que se requiere y entonces proceder a su compra?


IMPORTANTE: Decidir realizar una inversión utilizando los recursos de la empresa sin considerar diferentes alternativas así como los costos de oportunidad asociados  y, menos aún, el retorno que se obtendrá sobre dicha inversión es uno de los errores más comunes de los empresarios de acuerdo a resultados de estudios realizados por la Secretaria de Economía de México sobre el comportamiento de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES).


El proceso del presupuesto de capital empieza con la definición de la estrategia y las metas de la empresa para determinar en cuál o cuáles áreas de negocios participará. Una vez que la estrategia se ha definido, es momento de generar y analizar las ideas sobre probables proyectos de inversión, para después obtener la información relevante para la idea o ideas que se consideran convenientes. Finalmente se debe evaluar financieramente el proyecto y tomar la decisión sobre la conveniencia de llevarla a cabo.

Además de considerar los flujos (ingresos) que generará el nuevo proyecto, junto con el desembolso (inversión) necesario para llevarlo a cabo. También deben considerarse la probabilidad de que ocurran los flujos de efectivo, así como el período en el que se presentarán dichos flujos. En otras palabras, la evaluación financiera del proyecto debe considerar la magnitud, el momento y el riesgo de todos los flujos de efectivo relevantes relacionados con el proyecto.

El Costo de Capital

Ahora bien, ya hemos hablado sobre la importancia de hacer inversiones basándonos en un proceso donde se comparan diferentes opciones de asignación de recursos. Uno de los principales criterios para decidir entre una u otra opción es el Costo del Capital de la empresa.

El costo de capital de una empresa se define como el costo de los fondos que se le proporcionan para su actividad. Este costo se conoce también como la tasa de rendimiento requerida, ya que especifica la tasa mínima de rendimiento que se requerirá para las inversiones de la compañía. En otras palabras, el costo de capital sirve como elemento de decisión para elegir entre diferentes proyectos posibles de realizar.

¿Por dónde comenzar?

La elaboración del presupuesto de capital iniciará con la identificación, análisis y selección de proyectos con flujos de efectivo durante el Ciclo de Vida del proyecto así como los desembolsos de efectivo que se proyectan también a lo largo del ciclo de vida del proyecto.


IMPORTANTE: El Ciclo de Vida del Proyecto es el conjunto de etapas a través de las cuales pasa un proyecto de inversión, desde que surge y se propone una idea para resolver un problema o una necesidad, para después pasar por sucesivas etapas de estudio, formulación de posibles soluciones y establecimiento de prioridades, hasta la ejecución de la inversión y su puesta en funcionamiento también conocida como implementación, donde se generarán los beneficios previstos desde la concepción de la idea.


Algunos ejemplos de los rubros que incluirá el presupuesto de capital podrían ser:

  • Equipos de cómputo y/o manufactura
  • Edificios y terrenos
  • Costos derivados de la introducción de un nuevo producto
  • Un nuevo sistema de distribución
  • Programas para investigación y desarrollo
  • Reemplazo de algún o algunos activos
  • Inversión en existencias y/o inventarios
  • Inversión en educación y capacitación
  • Honorarios por la evaluación de fusiones y adquisiciones
  • Proyectos de seguridad
  • Costos asociados a programas de protección ambiental
  • Etcétera

Ahora ya sabes que al pensar en un nuevo proyecto de inversión, es importante tomar un tiempo para pensar en todos los posibles conceptos a los cuales será necesario destinar recursos monetarios a fin de que el proyecto pueda realizarse de forma exitosa. Esa lista, aunado a los montos de inversión y las fechas en que tendrán que realizarse las compras/desembolsos será el  Presupuesto de Capital de tu Proyecto de Inversión. No dejes de leer próximas entradas para seguir aprendiendo de este fascinante tema.


Conoce al autor:

Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.

¿Qué es el Presupuesto de Capital para un Proyecto de Inversión?

Proyecto de Inversión

 

Cuando escuchas la palabra “energía” lo más probable es que la relaciones con la capacidad de poner algo en movimiento ya que el significado de esta palabra tiene sus raíces en el concepto de acción y fuerza.

Así como hoy en día un automóvil obtiene su energía gracias a la gasolina o la electricidad y el cuerpo humano es capaz de ponerse en movimiento gracias a la energía que le proporcionan los alimentos, de igual forma, un proyecto obtiene energía de los recursos monetarios que se le asignan. En otras palabras, los proyectos se ponen en acción gracias a la inversión realizada en ellos.

Parece fácil suponer que, si todo lo que requiere un proyecto para ponerse en marcha es que se le asignen recursos, entonces todo es cuestión de invertir y esperar los resultados. Sin embargo existe una gran restricción: La disponibilidad de recursos no es ilimitada por lo cual, antes de iniciar, será necesario contar con una estimación del monto necesario así como la adecuada justificación de la inversión.

Hablemos de Presupuestos

La realización del presupuesto de capital es una de las actividades más importantes de la administración financiera de la empresa.

Para entender mejor la importancia de una correcta elaboración del Presupuesto de Capital partamos por lo siguiente:

PRE = PREVIO

SUPUESTO = SUPUESTOS. HIPÓTESIS SOBRE LO QUE SUCEDERÁ

Elaborar un presupuesto no se trata de adivinar, sino de visualizar los posibles escenarios alternativos basados en la información con que contamos (para conocer más puedes consultar el curso: Guía Práctica para Evaluar un Proyecto de Inversión).

Por lo anterior, el presupuesto se convierte en un plan de acción que sirve como guía no solo para la toma de decisiones sino también para evaluar las decisiones que han sido tomadas con respecto al tema que engloba el proyecto.

¿En qué se invierte el Capital?

Hablemos ahora de Capital. Aunque es una palabra utilizada para referirse a diferentes conceptos en la terminología contable (capital social, capital contable, capital de trabajo, capital suscrito, etc.) Cuando utilizamos el término Presupuesto de Capital nos referimos a la realización de inversiones a largo plazo donde asignamos recursos esperando obtener beneficios a futuro.

Al asignar recursos a un proyecto éstos pueden destinarse a la compra de activos fijos, activos intangibles, capital de trabajo y también al costo de oportunidad estimado.

Definamos entonces el presupuesto de capital como el proceso de planeación y administración de las inversiones a largo plazo de la empresa. Mediante este proceso los responsables de la asignación de recursos tratan de identificar, desarrollar y evaluar las oportunidades de inversión que pueden ser rentables para la empresa. Esta evaluación se hace comprobando si los flujos de efectivo (ingresos) que generará la inversión en un activo exceden a los flujos (inversiones) que se requieren para llevar a cabo dicho proyecto.

Ahora ya sabes que el realizar el presupuesto de capital implica un riesgo ya que hacerlo de firma inadecuada puede generar resultados negativos para la empresa pues las inversiones en activos fijos con fines de crecimiento o de renovación de tecnología por lo regular implican desembolsos muy significativos con la intención de obtener beneficios por largos periodos de tiempo. Si quieres aprender más no dejes de visitar nuestro blog donde seguiremos publicando notas sobre Evaluación de Proyectos de Inversión.


Conoce al autor:

Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.

El Ciclo de Vida de un Proyecto de Inversión

Ciclo de proyectos

 

En nuestra entrada anterior explicamos la importancia de considerar las decisiones de inversión como proyectos y la forma en que asociamos los resultados del proyecto a la rentabilidad como inversión. Hoy hablaremos sobre cuáles son las etapas en que podemos dividir cada proyecto y las razones por las que debemos hacerlo.

Cuando decidimos llevar a cabo un proyecto nos comprometemos a realizar un proceso de transformación de ideas en soluciones concretas para la provisión de bienes o servicios que mejor resuelven necesidades o problemas detectados.

El Ciclo de Vida del Proyecto es el conjunto de etapas a través de las cuales pasa un proyecto de inversión, desde que surge y se propone una idea para resolver un problema o una necesidad, para después pasar por sucesivas etapas de estudio, formulación de posibles soluciones y establecimiento de prioridades, hasta la ejecución de la inversión y su puesta en funcionamiento también conocida como implementación, donde se generarán los beneficios previstos desde la concepción de la idea.

La vida de un ser humano puede ser dividida en tres etapas: infancia, juventud y madurez. De la misma forma podemos decir que un proyecto pasa por varias etapas diferenciadas entre sí y que están claramente marcadas y definidas:

proceso

 

Fase 1. Prefactibilidad:

Esta es la fase en que se formula y evalúa un proyecto para resolver un problema destinado a lograr un objetivo específico.  El objetivo principal de la fase de la prefactibilidad es el de brindar la información suficiente y necesaria que llevará a tomar la mejor decisión en cuanto a realizar o no el proyecto de interés. Es decir, esta fase tiene que ver con brindar la mayor certidumbre posible y la reducción del costo y riesgo asociados a la realización del proyecto.

Fase 2. Inversión:

Una vez obtenido el visto bueno para la ejecución del proyecto, el equipo asignado tomará la decisión de elaborar un diseño detallado para la ejecución del mismo. Puede ser que durante la etapa de prefactibilidad se hubiesen realizado algunos diseños preliminares a fin de analizar o detallar la idea que lo sustentaba. Sin embargo ahora será momento de llevar la idea hasta su mayor detalle.

Durante la evaluación de proyectos, la etapa de diseño es la que suele requerir mayor número de horas en relación con el resultado final, ya que gran parte del proceso requiere un análisis y ejecución detallados.

La fase de diseño no solo corresponde a grandes obras de ingeniería o arquitectura. Proyectos como el lanzamiento de una nueva línea de ropa, videojuegos, servicio de calidad al cliente, entre muchos otros de cualquier tipo que desees imaginar requerirán pasar por estas fases y etapas de evaluación. Recuerda: Si se trata de resolver una necesidad o problema que existe en el mercado y para ello destinarás recursos realizando una serie de actividades, entonces tienes entre tus manos un proyecto.

Cuando hablamos de una etapa de diseño en el ámbito de proyectos, estamos considerando el diseño de la solución “per se” pero también el diseño de cada una de las actividades que se realizarán para llevarlo a cabo, así como su puesta en marcha, comercialización (si es que ésta se requiere) y el presupuesto detallado en términos de alcance, tiempo, recursos materiales y monetarios que nuestro proyecto requerirá.

Fase 3. Operación:

Hemos llegado a la fase de Operación y Puesta en Marcha de nuestro proyecto. Durante esta fase, el equipo involucrado y los beneficiarios serán capaces de satisfacer la necesidad o resolver el problema que dio origen al proyecto inicial.

Esta fase tiene como objetivo satisfacer el requerimiento inicial planteado, valga la redundancia, debe satisfacer el objetivo inicial y la medición del éxito o fracaso del proyecto está directamente relacionada con su cumplimento.

La vida útil de un proyecto puede determinarse en base al periodo de obsolescencia del activo fijo más importante (ejemplo: maquinarias y equipo de procesamiento) o en el momento que se estima dejarán de recibirse de forma constante los beneficios esperados. Para efecto de evaluación económica y financiera, el horizonte o vida útil del proyecto más utilizado por los expertos es de 10 a 15 años.

Fase 4. Evaluación:

El ciclo se cierra con la evaluación, tanto durante la operación del proyecto como una vez terminada la vida útil del mismo, con el fin esencial de verificar que el proyecto ha cumplido con su propósito central de resolver el problema, entregar el beneficio y que está produciendo los efectos deseados.

Para ello, es necesario verificar después de un tiempo razonable de su operación, si efectivamente el problema ha sido solucionado por la intervención del proyecto. De encontrar resultados no satisfactorios una vez puesto en marcha el proyecto, será necesario llevar a cabo medidas correctivas.

Recuerda que, independientemente del momento en que se realice la evaluación de resultados del proyecto, ésta debe tener dos objetivos principales:

  1. Validar si se han alcanzado los objetivos propuestos incluso antes de la realización del proyecto.
  2. Evaluar, recolectar y hacer accesible a los involucrados el aprendizaje y conocimiento obtenido gracias a éste proyecto a fin de utilizarlo y replicarlo en futuras iniciativas.

Para finalizar

Ahora sabes cuáles son las fases necesarias para realizar la adecuada evaluación de un proyecto de inversión, las etapas que el proyecto requiere para su realización y las actividades que deben llevarse a cabo para minimizar los costos de la puesta en marcha así como los riesgos asociados a su implementación.

En futuras entradas hablaremos sobre las técnicas y herramientas financieras utilizadas para la Evaluación de Proyectos de Inversión.


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Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.

¿Qué es un Proyecto de Inversión y su Rentabilidad?

Proyecto inversión

 

Una de las aplicaciones más importantes del quehacer financiero es la Evaluación de Proyectos de Inversión, es aquí donde no solo aplica el uso de técnicas y herramientas financieras sino también la correcta administración de proyectos y el trabajo en equipo, todo esto basado en la lógica estructurada y la aplicación del sentido común. Es decir, de poco sirve poder resolver fórmulas financieras si no se cuenta con la estructura y organización necesaria.

¿Qué es un proyecto?

Un proyecto consiste en una serie de actividades relacionadas entre sí cuya finalidad es alcanzar una meta específica. Además de tiempo, un proyecto requiere que se inviertan en él recursos, ya sea en términos de la disponibilidad de las personas que lo llevarán a cabo o también en cuestión material requiriendo de inversiones monetarias.

La realización de un proyecto puede derivar en dos resultados finales:

  • Ser exitoso, esto es, lograr satisfacer la necesidad por la cual se planteó su desarrollo en un inicio.
  • Fracasar, ya sea porque al concluir no se logró el resultado esperado, desapareció la necesidad inicial que llevó a su realización o porque se agotaron los recursos para llevarlo a cabo.

Espera, el que exista la posibilidad de fracaso no significa que no debamos emprender ningún proyecto, al contrario, debemos realizar proyectos pero siempre buscando minimizar el riesgo de fracaso. Revisemos juntos las acciones que podemos llevar a cabo previas al inicio de un proyecto poder presentar “a priori”, esto es: antes de comenzar, los argumentos que nos den mayor certeza sobre la posibilidad de lograr los resultados deseados, en el tiempo deseado, con la inversión deseada.

¿Qué significa que un proyecto sea rentable?

Ahora que sabes lo que es un proyecto, hablemos sobre la rentabilidad. Decimos que algo es rentable cuando los beneficios que obtenemos sobrepasan a la inversión o el esfuerzo realizado.

Cuando iniciamos un proyecto es muy probable que destinemos a su realización recursos que podríamos haber destinado a alguna otra actividad o proyecto. Es por ello que cuando llevamos a cabo la evaluación de un proyecto de inversión busquemos anticipar su beneficio o rentabilidad. Si la rentabilidad de nuestro proyecto supera los de otros proyectos o alternativas de inversión, y el resto de los beneficios, tales como satisfacer una necesidad previa, siguen pareciendo atractivos, entonces tomaremos la decisión de llevar a cabo nuestro proyecto.

Para poder definir, analizar, comparar y evaluar los beneficios de un nuevo proyecto de inversión necesitamos conocer y entender las etapas que componen el ciclo de vida de un proyecto. En el siguiente post hablaremos sobre el ciclo de vida de los proyectos de inversión ¡No te lo pierdas!


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Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.

¿Por qué necesitas un Plan de Carrera?

Plan de Carrera

 

Te invito a que respires hondo, tomes un momento y respondas ¿ha sido tu carrera profesional lo que te imaginaste hace algunos años?… Salvo algunas excepciones es muy probable que tu respuesta sea no y esto obedece a dos razones, ni para nosotros como profesionales ni para la empresa con la que colaboramos, la planeación de carrera a largo plazo es una práctica común.

¿Quién no busca hoy en día conciliar la vida profesional con la vida personal? El trabajo se ha convertido en una extensión de nuestra persona y de ahí surge la necesidad de sentirnos valorados y compartir un sentido de propósito con la empresa. Es de ahí donde surge la necesidad de contar con un plan de carrera que ayude a cada colaborador de la empresa a entender el grado de contribución de su trabajo a la organización y la forma en que su carrera profesional puede dar forma a proyectos personales.

Para las empresas que reconocen a sus colaboradores como el activo más valioso con el que cuentan y, por ende, dependen de su capacidad de retenerlos, el plan de carrera es una base sólida donde tanto colaborador como organización comparten una visión a futuro logrando que el primero logre un mejor desempeño gracias al reconocimiento y mejora de sus fortalezas. A través de un proceso sistemático, la empresa identifica el talento con el que cuenta y desarrolla el que hace falta.

¡Cuidado! Un plan de carrera no es un listado de cursos de capacitación a los cuales se enviará al colaborador, ni tampoco una compilación del puntaje obtenido en las evaluaciones de desempeño. Un plan de carrera no es una lista de buenos deseos ni mucho menos debe serlo una justificación para aumentos y/o despidos.

El desarrollo de talento en nuestra empresa requiere de la instrumentación correcta de un proceso de planeación de carrera de los colaboradores. Al hablar de un proceso, hagamos hincapié en que no se trata de un esfuerzo de una sola vez que solo minará la confianza y motivación del personal sino de una serie de acciones encaminadas al crecimiento continuo y permanente de las habilidades que el personal posee encaminadas al logro de los objetivos de la empresa, por lo cual es necesario integrar a nuestro proceso los siguientes elementos:

  1. Visión de negocio y objetivos estratégicos: Para saber qué talento debe desarrollarse en la empresa es necesario saber lo que ésta requiere.
  2. Cultura organizacional: Identificar y reforzar la cultura de la empresa es la base para atraer y retener al talento que mejor se adaptará a ésta.
  3. Definición de puestos clave: ¿Qué puestos son lo que mayor contribución tienen a la rentabilidad de la empresa? En base a esta respuesta se establecerán prioridades y planes de acción para el desarrollo del talento adecuado.
  4. Diccionario de competencias: Para tener claridad sobre las habilidades que necesitan desarrollarse de acuerdo a los objetivos de la empresa.
  5. Técnicas de retroalimentación efectiva: Son la base para establecer canales de comunicación y confianza con el colaborador.
  6. Mecanismos de festejo y reconocimiento: La carrera profesional exitosa (no entendida solamente desde el punto de vista económico, sino también como parte del crecimiento personal de los colaboradores) requiere de esfuerzo continuo y logro de resultados que deben ser reconocidos como parte de la relación entre empresa y colaborador.

Entendamos el plan de carrera como el mapa de ruta para una relación de lealtad y compromiso entre empresa y colaborador. De su implementación y seguimiento pueden obtenerse múltiples beneficios como la maximización del potencial y retención de los colaboradores para una parte y la integración de la vida personal y profesional para la otra parte. Ahora, vuelve a respirar y responde ¿cómo quieres que se desarrolle tu carrera y la de tus colaboradores en los próximos años?


Conoce al autor:

Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.