4 claves para cuidar la rentabilidad de tu empresa

Cuidar la Rentabilidad

 

Optimizar costos y reducir gastos son claves fundamentales para mejorar la rentabilidad de la empresa, sin embargo, reducir nuestra óptica a estos dos factores puede comprometer la viabilidad del negocio en el largo plazo pues una sólida estrategia financiera va más allá del control de las salidas de efectivo que requiere de acciones tales como:

1.- Demandar información acertada y oportuna

Carecer de estados financieros confiables equivale a navegar sin brújula. Los rendimientos son fruto de las habilidades y competencias al operar el negocio, sin embargo el orden y la disciplina para el registro de ingresos y egresos son el principio de la planeación. El director que no sabe hacia dónde va la empresa llevará a ésta, sin lugar a dudas, al lugar equivocado.

2.- Aprovechar las herramientas de análisis financiero

Una vez que la empresa cuenta con información financiera sólida y confiable, puede utilizar herramientas de análisis financiero a fin de realizar un diagnóstico de la situación del negocio en cuanto a liquidez, apalancamiento, márgenes y rendimiento sobre la inversión a fin ser capaces de tomar acciones oportunas con un impacto positivo sobre éstas.

3.- Evaluar la sensibilidad de las utilidades ante diferentes escenarios

Es una práctica común de las empresas sin una sólida estratégica financiera el tomar decisiones de negocio basadas en las acciones de la competencia: “Si aquellos ofrecen un descuento, ofrezcamos un poco más nosotros para conseguir al cliente”, olvidando que existe la posibilidad de que la estructura de costos de la competencia y su volumen de negocios sea diferente al nuestro.

Evaluar el impacto en la rentabilidad de la empresa requiere, una vez más, contar con información confiable y oportuna para ser capaces de plantear diferentes escenarios en términos de volumen de ventas, capacidad de ofrecer descuentos y/o optimizar costos sin sacrificar la rentabilidad del negocio.

4.- Conocer el costo del capital

Un negocio no es negocio sino hasta cubrir el costo del dinero invertido. Saber cuál es el costo de los recursos que se han invertido en la empresa y si ésta es capaz de generar rentabilidad por encima de dicho costo, permite contestar la pregunta ¿es éste es un buen negocio?

Cuando la empresa no paga lo que los recursos invertidos cuestan, es momento de replantear la estrategia y/o buscar otras opciones (nuevas líneas/productos/servicios), para ello el responsable de la administración financiera requiere estar al tanto de conceptos tales como el valor del dinero en el tiempo, tasas de retorno y evaluación de proyectos de inversión para ser capaz de aplicar este análisis de forma sistemática como un componente más de la estrategia financiera de la empresa en vías a mantener y mejorar el negocio en el largo plazo.

La rentabilidad de la empresa depende sí, de la demanda del mercado y nuestra habilidad de ofrecer valor a través de nuestro producto y/o servicio pero también de pilares básicos como el orden, disciplina y constancia para la implementación de una estrategia sistemática de evaluación financiera que requiere de actualización y  seguimiento constante.


Conoce al autor:

Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.

 

ROI en capacitación ¿qué es y cómo se mide?

Calcular ROI

 

“Toto, I’ve a feeling were not in Kansas anymore.”

-Dorothy, The wizard of Oz

El mundo empresarial, tal como lo conocimos hace una o dos décadas ha cambiado radicalmente. Nuestra área: Recursos Humanos, ya no es un centro de costos más para la empresa, donde el presupuesto asignado podía ser principalmente destinado a contratar personas, organizar eventos así como también proveer capacitación y cuyos resultados eran medidos, principalmente, en base a la satisfacción de nuestros clientes internos: ¿Cubrimos las vacantes? ¿Los eventos fueron divertidos y dentro de presupuesto? ¿Se cumplió con las horas de capacitación acordadas?

El nuevo rol de las áreas de Recursos Humanos

Hoy es diferente, la necesidad de la empresa por aumentar su competitividad nos hace mirarnos dentro de un nuevo rol, el de socios estratégicos de la organización al frente de una unidad de negocios. Este tornado nos ha llevado a aterrizar en un lugar donde los recursos que nos brinda la empresa deben ser maximizados. En otras palabras, Toto, ahora somos también responsables de la rentabilidad que genera el negocio. Es momento de salir de nuestra área de confort para generar resultados con impacto en los estados financieros del negocio y poder así elevar nuestro nivel de conversación con la dirección de la empresa.

Aún ahora, la capacitación es vista por algunos como un “gasto necesario”, como un premio que se otorga a los colaboradores o cómo el mal necesario para cumplir con los requisitos marcados por la auditoría de un organismo certificador. Este es el tipo de pensamiento que hace a la empresa destinar recursos en capacitación “de urgencia”, no necesaria o, lo que es peor aún, sin enfoque en los objetivos estratégicos del negocio. La capacitación que brindamos a los colaboradores de la empresa tiene la misión de convertirse en uno de nuestros principales indicadores de desempeño y ser capaz de generar altos índices de rentabilidad para la organización.

Medición del ROI (Retorno de Inversión) en la capacitación

No controlamos lo que no medimos, el proceso de medición del ROI en capacitación consta de etapas bien definidas que parten del correcto diagnóstico de necesidades de capacitación ¿Qué necesita saber hoy mi colaborador para desempeñarse correctamente en su puesto de trabajo? ¿Qué necesitará aprender en el futuro para ser candidato a cubrir una posición de mayor responsabilidad o nivel?

Una vez identificados los objetivos de negocio y bajo un esquema de rentabilidad, la programación de cursos de capacitación va más allá de la selección de proveedores y asignación de horarios, tiene que ver con la correcta definición de objetivos de aprendizaje y el diagnóstico de estado inicial de los participantes que permita a los instructores diseñar un programa a la medida de los participantes… ¿el resultado? Capacitación más efectiva y con una elevada probabilidad de aplicación en el desempeño del trabajo.

El esfuerzo no termina aún, la medición del ROI en capacitación requiere obtener una medición de lo aprendido en el aula versus su aplicación real en el trabajo diario, logrando así cuantificar el impacto de la capacitación mediante el cambio en los indicadores de desempeño (KPI’s) del negocio para, finalmente, determinar la rentabilidad sobre la inversión realizada en el proceso de capacitación.

El proceso de medición de ROI en capacitación otorga beneficios adicionales más allá de un porcentaje de rentabilidad, ya nos que ayuda a establecer programas de capacitación de una forma organizada, planeada y rentable además de convertirse en un proceso facilitador de comunicación entre diferentes áreas de la empresa cuyo resultado es la integración y correcta alineación de objetivos estratégicos del negocio.

Gracias a la implementación de este proceso, nuestro rol como ejecutivos de Recursos Humanos y Desarrollo de Talento incluirá una visión integral del negocio que nos permita desarrollar a los colaboradores de acuerdo a las necesidades de éste, adaptando nuestro rol a la nueva realidad de nuestra organización.


Conoce al autor:

Karla Bayly está convencida de que el éxito de la empresa reside en las personas que la integran. Escribe sobre finanzas y desarrollo de talento. Es Gerente de Desarrollo de Socios Estratégicos en IDESAA.


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