Emprende proyectos de mejora y resuelve problemas de raíz con PHVA

Ciclo a PHVA

 

Piensas en la visita de ayer. Tu cliente valora el servicio. Sabes que puedes crecer más. En eso, Jorge abre la puerta. Reinició otra vez el sistema. Es el quinto evento en la semana. Y te preguntas: ¿Por qué sigue pasando? ¿Afectará la buena relación con mi cliente? ¿Podremos eliminar el problema de fondo?

La Metodología PHVA (Planear-Hacer-Verificar-Actuar) te simplifica la tarea. La técnica, llamada Ciclo Deming[1] o Ciclo Shewhart, es un kit de herramientas 3 en 1 muy flexible que te facilita

  • formular, analizar y resolver problemas crónicos;
  • detectar oportunidades e implementar proyectos de mejora, y
  • tomar decisiones con información insuficiente.

¿Qué beneficios obtienes del PHVA?

  • Mejoras calidad y reduces costos.
  • Reduces tiempos y optimizas entregas.
  • Formulas y resuelves problemas de raíz.
  • Aseguras logros, y los haces cultura.
  • Enfocas la mejora hacia lo que valora tu cliente.
  • Obtienes información relevante y oportuna.
  • Das seguimiento a las mejoras, con disciplina.
  • Desarrollas proyectos de mejora con eficacia.

¿Cómo funciona el PHVA?

El PHVA es el ADN de la mejora continua; es un principio básico de competitividad, y es una competencia de liderazgo crítica. Es la idea intuitiva tras todo lo que emprendemos. Cuando quieres hacer algo, primero lo PLANEAS mentalmente, después lo IMPLEMENTAS, enseguida VERIFICAS resultados contra expectativas, y ACTÚAS en consecuencia, es decir, CORRIGES lo que no salió bien, te ASEGURAS de repetir el éxito o MEJORAS tus logros.

En el ámbito empresarial, verás distintas variantes de la metodología PHVA con el mismo fin. Así, puedes encontrar, por ejemplo, las 8D (8 Disciplinas), la Ruta de la Calidad, la Metodología A3® de Toyota y el QC Story (Cuento de la Calidad), entre otras herramientas similares.

Con la siguiente guía, podrás aplicar la Metodología PHVA (3 en 1) de manera sencilla:

PHVA

 

¿Qué sigue del PHVA?

Puedes acelerar la mejora continua, integrando el PHVA como parte de la cultura de trabajo en tu equipo. Requieres también facultamiento continuo, alto grado de compromiso directivo y liderazgo de los mandos medios. Finalmente, retroalimenta de modo positivo al personal, y reconoce a tus equipos por logros y resultados en sus proyectos de mejora. El PHVA ayuda a crecer a personas, equipos, y a la empresa en su conjunto.

Jorge trabaja con su equipo en un PHVA para resolver las sobrecargas. Descubre que la causa es la variación de voltaje. Instala un regulador activo con energía de emergencia. También desarrolla un proyecto para optimizar el consumo de energía eléctrica en la empresa. Te acuerdas de que mañana vuelve tu cliente. Traes nuevas ideas que le pueden servir. Respiras con más confianza.

[1] En 1950, a invitación de JUSE (Unión de Ingenieros y Científicos de Japón), William Edwards Deming enseñó a cientos de directivos, ingenieros y estudiantes la metodología PHVA, desarrollada por Shewhart en Bell Labs, como parte del Control Estadístico de Procesos.


Conoce al autor:

René Rangel es Director de Proyectos y Consultor de Negocios en IDESAA. Es especialista en el desarrollo de proyectos de negocio y de innovación enfocados a mejorar la competitividad e impulsar la rentabilidad y el crecimiento sustentable. Brinda asesoría directiva y de negocio para la profesionalización y desarrollo de empresas comerciales, de servicio y de manufactura. Ha implementado herramientas avanzadas para el diseño de nuevos productos y la optimización de procesos, desarrollado laboratorios de aplicación y servicio técnico, e instrumentado modelos de innovación y de gestión de competitividad en diferentes empresas. Fue Facilitador para la Implementación de Calidad Total, Equipos Autodirigidos y Estadística Avanzada bajo el enfoque JUSE.