El reto del marketing auto-contenido

El reto del Marketing auto-contenido

 

Ha cambiado tanto la forma en la que los consumidores tomamos decisiones de compra; que es indispensable estar listos a toda hora.

 

¿Marketing auto-contenido? ¿Qué es eso? Si pone usted atención a la foto a un lado de este artículo verá un gran barco de Royal Caribbean. Y lo he puesto así porque usted y yo tenemos que imitar a las compañías de cruceros cuando hacemos marketing.

Así como en los cruceros está la alberca, los juegos de playa y el tobogán, para los que disfrutan del sol; está también la pista para correr y las canchas de tennis y de basquetbol, para los deportistas. Sin dejar de mencionar los espectáculos y los casinos, y los servicios de hotel, si se está más interesado en unos días en Las Vegas. No hay forma de decir que no a un crucero.

Lo mismo en marketing. Ha cambiado tanto la forma en la que los consumidores tomamos decisiones de compra; que es indispensable estar listos a toda hora. Usted ya no puede quedarse tranquilo porque la TV pasará su comercial y eso será suficiente para que sus clientes entren a su tienda. Ahora, su cliente esperará conocer la opinión de un nuevo gran amigo (en Facebook) que le recomiende su producto.

En el marketing de ayer, una hamaca en la playa en la foto de su anuncio era suficiente para convencer a cualquiera del gran relax que las olas del mar producen en su hotel. Eso ya no es así. El internet permite que sus clientes comparen su hotel (y su tienda, y su producto, y su servicio, cualquiera que sea) con criterios que van desde la comodidad de las almohadas hasta el color del baño. Las razones para creer que antes podíamos diseñar, ahora cambian todos los días, siguiendo la voluntad de sus clientes potenciales.

El mercado es ahora otra cosa. El deseo de individualidad, la evolución que va de los medios a las redes, y la credibilidad de las marcas a la baja, logran que hacer marketing hoy sea imposible… ¿o no?

Yo creo que para tener éxito, el marketing, hoy, tiene que ser como un crucero: auto-contenido. En un crucero no se sabe en dónde termina la playa y dónde el ambiente gourmet. En dónde acaban los deportes y dónde empieza la vida nocturna. En el marketing auto-contenido, no se puede saber en dónde termina el producto, y dónde empieza el precio. En dónde está el canal y en dónde la promoción.

Su sitio en linea… ¿qué es? ¿Un anuncio o el canal de ventas? ¿Es el lugar en donde usted publica sus promociones, o el foro para presentar sus nuevos productos? Y su producto… ¿es la cafetera perfecta, el empaque que comunica -como un anuncio- sus virtudes, o el sistema por el que usted se puede olvidar de comprar los consumibles? Nada es ya tan claro como antes. Y por eso tenemos que ser como un crucero: completo, integral: auto-contenido.

Usted tiene que hablar de los beneficios de su producto en el canal; y aprovechar el precio para mostrar la calidad. Su producto tiene que estar disponible 24 horas para su compra, por teléfono, en un sitio de internet y en una app. Ahora, usted ya no puede confiar en que la reputación de su marca puede ser construida en un anuncio de TV: ahora tiene que construirla y seguir construyéndola en cada interacción con el cliente (bueno, esto siempre ha sido así, pero hoy es más importante, porque no tenemos TV que nos ayude).

En su sitio de internet usted está a un clic de distancia del mejor productor y comercializador global de su producto; que puede enviar uno tan bueno como el suyo a la casa de su cliente pasado mañana; sin importar que tenga su inventario ubicado en Filipinas. Y usted -que seguramente no tiene los recursos de Alibaba- está obligado a contar con un sitio de internet de igual o mejor calidad. Con diseño espectacular y una funcionalidad impresionante. Oh, sí. La vida ha dejado de ser fácil.

Y nos queda el tema de la promoción. Nunca como antes el targeting había sido tan importante. Hace unos años, usted podía tolerar el desperdicio de los anuncios de las estaciones de radio de su ciudad, que llegan a un público que no es su target; pero con tantos competidores y tan pocos recursos; eso es un lujo de marajá hindú imposible de tolerar. Cada centavo cuenta, y cuenta muchísimo cuando los pone en Google. Si usted no está preparado técnicamente para acertar en los ojos de sus clientes al navegar por internet, perderá frente a sus competidores.

Y por todo esto, yo pienso que el marketing tiene que ser como un crucero: auto-contenido. No se puede salir de puerto si no se está absolutamente preparado.

 


Conoce al autor:

Pablo Zubieta Pablo A Zubieta, Ph.D. Marketing Coach y Thinking Partner. Coautor del Libro Felicidad Profesional. Preside MK México. Estratega de campañas políticas de éxito. Reconocido por la revista Expansión como «Una de las 15 Estrellas del Marketing». Asesor de centenares de marcas en más de 10 países de América y Europa. Maestría en Dirección de Empresas, Maestría en Periodismo y Doctorado en Comunicación Audiovisual.

 

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