Urge capacitación en IA para reducir la brecha digital

La Inteligencia Artificial (IA) forma parte del vocabulario diario de las personas. Ya no sorprende ver cómo la gente acude a diferentes herramientas de IA en el celular, en el trabajo, en la forma de aprender y hasta en la manera de buscar respuestas. Y aunque todos hablan de IA, muy pocas personas la usan con criterio. Ahí nace una nueva brecha digital, la que separa a quienes entienden cómo aprovechar la IA… y quienes no.

Antes, la brecha digital se medía por el acceso a internet. Hoy, el reto es distinto. Aunque exista conexión, aplicaciones y modelos generativos al alcance, si nadie entiende su propósito o su uso correcto sin perder juicio humano, el rezago aparece.

La IA no reemplaza a las personas, pero sí acelera a quienes la dominan. Por eso urge impulsar la capacitación. No con el objetivo de volver expertos en algoritmos, sino personas que formulen buenas preguntas, validen información, interpreten resultados y aporten criterio humano.

Hablar de capacitación en IA significa hablar de inclusión. Cuando alguien domina estas herramientas:

  • gana tiempo,
  • toma decisiones con más claridad,
  • expande su creatividad,
  • y participa de forma más activa y consciente

Necesitamos aprendizaje práctico, accesible y cercano a la realidad.

La clave es simple: IA + criterio humano

La Inteligencia Artificial (IA) redacta textos, analiza datos o propone ideas, pero sólo las personas:

  • detectan matices,
  • interpretan emociones,
  • evalúan contexto,
  • toman decisiones éticas.

¿Por dónde empezar?

Un buen proceso de capacitación se apoya en tres objetivos:

  1. Comprensión del funcionamiento de las IA que se usan en la organización,
  2. Práctica constante de preguntas y análisis de resultados, sin asumir que la IA siempre acierta,
  3. Fortalecimiento de habilidades humanas como análisis, criterio, comunicación y creatividad.

No se requieren meses de formación. Se necesita intención, una estrategia clara y espacios de aprendizaje accesibles.

3 preguntas para usar IA con criterio

Paso 1. Elige un tema real de tu día

Piensa en algo que trabajas hoy: un correo complejo, una idea por aterrizar, una duda profesional o un mensaje que deseas comunicar mejor. Lo primero que surja funciona.

Paso 2. Haz estas tres preguntas a la IA:

  • “Explícame esto de la forma más simple posible.”
  • “Dame tres alternativas distintas para resolverlo.”
  • “¿Qué riesgo o error aparece en lo que propones?”

Estas preguntas activan tu criterio.

Paso 3. Evalúa con tu propia mente:

¿Qué parte me funciona?

¿Qué debo ajustar?

¿Qué decisión tomo?

Aquí reside el verdadero poder: la IA ayuda… pero tú decides.

Este ejercicio activa lo más valioso: el criterio humano y puedes implementarlo en cualquier área, te ofrece información valiosa sobre qué tan preparados están las personas para trabajar con Inteligencia Artificial (IA).

La urgencia es real… y la oportunidad también

La IA seguirá avanzando.

La pregunta es: ¿avanzan también las personas en la organización?

El reskilling para combatir la brecha digital no es un lujo ni una moda, es la única manera de asegurar que todos tengan el conocimiento para aprovechar la tecnología con confianza y autonomía.

Y lo más importante, nadie tiene que hacerlo solo.

Existen caminos ya diseñados para acompañar a las empresas.

Dar el primer paso es más fácil de lo que crees.

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El futuro ya está dentro de tu organización.

La diferencia la harán las personas que decidas preparar hoy.

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Conoce a la autora:

Viviana Malgarejo es pedagoga enfocada en fortalecer a los profesionales de formación y en posicionar la capacitación como un aliado estratégico del negocio. Acompaña a las organizaciones en el diseño e integración de estrategias de aprendizaje continuo que generan impacto real en el desarrollo del talento, la cultura y los resultados.

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