Durante años, la evaluación en capacitación ha sido vista como un requisito operativo: medir si gustó el curso, si se aprendió algo y, con suerte, si hubo algún impacto, pero ¿qué sucede si vemos la evaluación desde una perspectiva de Learning Experience Design? Su potencial se amplifica. No solo nos da evidencias para mejorar el diseño, también se convierte en una poderosa herramienta para motivar, comprometer y dar sentido al aprendizaje.
La clave está en cambiar la pregunta: no es solo “¿cómo evaluamos?”, sino “¿para qué y desde dónde evaluamos?”.
El modelo de Kirkpatrick Phillips nos recuerda que el resultado de la capacitación se puede evaluar en diferentes niveles: reacción, aprendizaje, conducta, impacto y ROI. Tradicionalmente, estas capas se han entendido como niveles de medición posteriores a la capacitación. El giro LXD consiste en diseñarlas desde el inicio como un sistema integrado de evidencias.
Cuando una capacitación se diseña intencionalmente, una sola experiencia puede generar múltiples evidencias a lo largo del proceso de capacitación: reflexiones, decisiones, prototipos, aplicaciones reales y resultados medibles. La evaluación deja de ser una encuesta final y se convierte en una historia de mejora progresiva.
Veámoslo de esta manera:
| Evaluación tradicional | Evaluación con enfoque LXD |
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Este cambio es sutil, pero de gran impacto. Cuando las evidencias están integradas al diseño:
- El participante sabe exactamente qué se espera de él y por qué.
- Cada actividad tiene un propósito visible, no solo instruccional, sino personal y organizacional.
- La evaluación deja de percibirse como control y se vive como acompañamiento.
Cada evidencia generada, ya sea una idea, una mejora o una acción aplicada, refuerza el sentido de logro. Y ese logro, cuando es visible y reconocido, fortalece el compromiso y la permanencia del aprendizaje.
Analicemos el siguiente caso que nos presenta un ejemplo de cómo podemos aplicar este giro en la evaluación:
En una empresa de servicios, el área de capacitación lanza de manera continua un programa para mejorar la atención al cliente. Durante años, el cierre del curso había sido el mismo: una encuesta de satisfacción y un examen de conocimientos. Los resultados eran “buenos”, pero en el día a día casi nada cambiaba.
En la siguiente implementación, el equipo decide hacer un ajuste clave: diseñar la evaluación en diferentes momentos como parte de la experiencia, no como el final del camino:
- Reflexión: Al terminar cada módulo, los colaboradores reflexionan sobre una situación real que viven con clientes difíciles.
- Micro-retos prácticos: Durante el programa, aplican técnicas específicas y registran los resultados.
- Seguimiento de aplicación: Dos semanas después de la capacitación, comparten con su líder un breve caso real identificando qué hicieron distinto y el impacto obtenido.
No hay un “examen final” tradicional. En su lugar, cada evidencia contribuye a una visión clara del avance y la aplicación real del aprendizaje.
Para el área de capacitación, el beneficio es evidente: ahora cuentan con insumos reales para evaluar aprendizaje, cambios de conducta y primeros impactos en el servicio. Para los participantes, el efecto es significativo: no sienten que fueron evaluados, sino acompañados en el proceso de encontrar soluciones reales a sus retos diarios.
Al cierre, una participante lo resume así:
“Por primera vez, sentí que la evaluación no era para la empresa, sino para mí. Pude ver qué cambié y por qué valió la pena.”
Este ejemplo nos muestra que, cuando la evaluación se diseña como parte de la experiencia, deja de ser un requisito administrativo para convertirse en un motor de compromiso, aplicación y sentido. La clave está en definir de forma intencional en qué momentos de la capacitación se integrarán los recursos de evaluación y qué herramientas permitirán recopilar evidencias relevantes.
¿Te gustaría diseñar evaluaciones que realmente impulsen el aprendizaje y el compromiso? Ponte en contacto con un asesor IDESAA y trabajemos juntos en el proceso.
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Curso Learning Experience Design (LXD): Diseño de Capacitaciones que Inspiran y Transforman
Conoce al autor:

Kenia Urbina colabora en IDESAA en Desarrollo de Talento. Tiene más de 10 años de experiencia como especialista en diseño instruccional y desarrollo de programas de capacitación eLearning y presencial para empresas e instituciones educativas. Le gusta estar en constante actualización.