Muchos ejecutivos comparten su frustración: “Hicimos un gran plan estratégico, todo fue cuidadosamente diseñado y nunca se lograron los resultados”… ¿Te suena familiar?

Tradicionalmente se conoce como el “eslabón perdido” a la “ejecución”, ya que ciertamente es un arte definir una estrategia, sin embargo, sin la adecuada ejecución, no deja de ser solamente un ejercicio conceptual sin frutos tangibles (resultados).

Ram Charam dedicó uno de sus libros más vendidos al tema, “Execution: The Discipline of Getting Things Done”, donde afirma:

“La ejecución es el eslabón perdido entre las aspiraciones y los resultados… El 70% de los fracasos estratégicos son debidos a pobre ejecución, rara vez es falta de visión o una estrategia errónea”

¿Y por qué falta ejecución? Las empresas muchas veces invierten en oficinas de Estrategia y/o Administración de Proyectos, sin embargo, no se logran los resultados. 

Hoy les propongo ir más a fondo al verdadero “eslabón perdido”, que es la falta del Talento Adecuado, que se refleja en una pobre o nula ejecución y que finalmente nos lleva a la carencia de resultados en la organización.

Cuando Korn Ferry entrevistó a 7,500 altos ejecutivos a nivel mundial preguntando si en su organización tenían el Talento necesario para lograr sus metas estratégicas, solamente el 17% contestó afirmativamente.  Esto nos da una idea de la gran brecha que explica la pobre ejecución estratégica en la mayoría de las empresas y confirma la sospecha de que el gran eslabón perdido es el Talento.

Ahora bien, no estamos hablando necesariamente de falta de gente. En la mayoría de los casos, lo que nos falta es gente con las competencias adecuadas.

El plan estratégico tiene como objetivo llevar a nuestra organización de una situación actual a una nueva en un período de tiempo; esa nueva situación requiere competencias nuevas o diferentes a las que tenemos hoy.  Se requiere que el Talento sea desarrollado para que adquiera esas nuevas competencias.

Un error muy común en las empresas es contratar personas con el perfil adecuado a las necesidades de la empresa (hoy), sin embargo, cuando queremos llevar a la empresa a nuevos horizontes (metas estratégicas), requerimos que el Talento tenga también el perfil adecuado para las nuevas necesidades que la organización va a tener en los próximos meses y años.

Pongamos un ejemplo.  Si mi empresa está en el ramo de manufactura y comercialización de alimentos en México y mi meta estratégica es incursionar en el mercado de exportación, claramente voy a requerir Talento con competencias y conocimientos diferentes a los que necesito hoy; necesitaré un experto en procesos aduaneros, conocimiento de las reglas del FDA o su equivalente en otros países, experiencia en reformulación de productos con ingredientes que cumplan con leyes sanitarias del país de destino, conocimientos de créditos y cobranza con clientes extranjeros, aspectos laborales para desarrollar una fuerza comercial en el extranjero, entre muchos otros.  Va a ser imposible que el proyecto de exportaciones de la empresa genere los resultados deseados si no tenemos el Talento adecuado a las nuevas necesidades.

En síntesis, si queremos que nuestra organización logre sus metas estratégicas (resultados), necesitamos desarrollar al Talento para que sea capaz de ejecutar la estrategia, es decir, necesitan dominar nuevas competencias.

Talento desarrollado para las nuevas necesidades estratégicas del negocio, el eslabón perdido para lograr los resultados.


Conoce al autor: 

Autor: Homero VillarrealHomero Villarreal  Junco ha sido líder de equipos multinacionales tanto en Latinoamérica como a nivel global logrando no solo la trasformación organizacional sino la filosofía de negocios. Es Master en Ciencias por el Georgia Institute of Technology  y cuenta con formación en KPI’s, Coaching y Eneagrama. Director General Ejecutivo de IDESAA, Empresario y Consultor de Empresas.