4 factores que ayudan a determinar si conviene una estructura de aprendizaje Push o Pull en cursos eLearning

Comprender un curso eLearning depende en gran medida de la forma en que esté organizado y estructurado su contenido, independientemente del diseño gráfico o la utilización de diferentes estímulos audio visuales. Por ello es importante que sepas identificar cuál es la estructura de aprendizaje más adecuada de acuerdo con los objetivos de tu capacitación.

¿En qué consisten las estructuras de aprendizaje Push o Pull en un curso eLearning?

Estructura de aprendizaje Push

Su objetivo es transmitir información a los participantes para posteriormente comprobar si tuvieron o no aprendizajes. En la mayoría de los casos, tiene una estructura lineal y sigue una secuencia lógica. Empieza mencionando los objetivos de aprendizaje del curso. Posteriormente y de forma paulatina, presentan el contenido, mismo que es repasado o reforzado por medio de actividades interactivas o recursos digitales adicionales, que permiten poner en práctica los conocimientos y/o habilidades adquiridas, para finalmente comprobarlos por medio de una evaluación final.

Estructura de aprendizaje Pull

Consiste en evitar adelantar información a los participantes para que sean ellos quienes exploren y descubran el contenido conforme avanzan en el curso. Esto se hace por medio de preguntas o de retos (basados en el tema del curso), que los orillan a tomar decisiones o elegir opciones. Y de acuerdo con sus respuestas se les va compartiendo la información que desconocen o necesitan saber. Esta forma de compartir los contenidos incentiva el pensamiento y análisis, y ayuda a mantener al participante atento en todo momento.

Te presento a continuación los 4 factores que debes considerar para determinar la conveniencia de tener una estructura Push o Pull en los contenidos de aprendizaje de tus cursos e-Learning asíncronos (en línea, no en vivo):

1. La experiencia y conocimiento que la audiencia tiene acerca del tema: ¿Es un contenido que será impartido por primera vez a los participantes? O, ¿es un tema que ya conocen y solo se necesitan reforzar o complementar conceptos?

Es importante que evites a toda costa hacer suposiciones acerca del nivel de conocimiento que los participantes tienen del tema, o de lo que requieren saber, porque además de que el diseño del eLearning se trabajará sobre una estructura errónea, se incrementará considerablemente el costo del curso por retrabajos.

2. El perfil de los participantes: ¿Están orientados a retos? ¿Les gusta tener el control de su aprendizaje? ¿Tienen claridad de lo que conocen y desconocen? ¿Tienen la capacidad de determinar el valor de la información que se les presenta en el curso y controlar el flujo de esta? O, de acuerdo con el nivel profesional: ¿Son colaboradores que se están integrando a la empresa? ¿Son directivos? ¿Gente de determinados departamentos? ¿Personal de staff o que desempeña alguna otra función específica?

Enfocarte a una audiencia lo más segmentada posible en cuanto a perfil, ayudará a diseñar e integrar las tareas y actividades específicas que los participantes deben ser capaces de llevar a cabo.

3. La naturaleza del tema: ¿Qué tan técnico o especializado es? ¿Qué tan complejo es de interpretar y entender? ¿necesita una base de conocimiento muy específica?

Un tema muy especializado que requiera ejercitar la capacidad de análisis de la audiencia se puede prestar más a plantear escenarios o casos de uso para resolverlos mediante la toma de decisiones del participante.

4. Uso de la información/contenido: ¿Qué conocimientos y/o habilidades se busca que adquieran los participantes? Parte de esto se determinará revisando los objetivos del curso.

Por mencionar un ejemplo, un curso eLearning que es parte de un programa de onboarding con información básica y general dirigido a todo el personal que ingresa a una empresa, se puede decir que el enfoque Push es el que más conviene.

Por el contrario, si el curso está dirigido a asesores de la banca con información financiera muy específica donde participan colaboradores con experiencia en el tema, podemos pensar en plantear estudios de casos o escenarios realistas para que los participantes los resuelvan a través de una serie de actividades que requieran ir tomando decisiones en diferentes partes del curso. Si el participante desconoce cómo hacer una tarea, obtendrá del mismo curso eLearning (a través de una actividad interactiva) el contenido que necesita para completarla. De esta manera se condicionará el despliegue de ciertos contenidos para que se vayan presentando a medida que el participante vaya demostrando su comprensión. En este caso pensaríamos en el enfoque Pull.

Sin duda, la revisión de estos factores en conjunto con los objetivos de aprendizaje y el alcance que quieres lograr, serán la base para decidir qué estructura de contenido es la que generará mayor valor a los colaboradores, que es lo que finalmente se busca. Si no es tan sencillo tomar una decisión al intervenir otras variables, contar con el apoyo y opinión de expertos en eLearning te puede resultar muy valioso para lograr el objetivo.


Conoce a la autora:

Mayra Nuriulú es Gerente eLearning en IDESAA. Tiene más de 15 años de experiencia en la formación de talento ejecutivo y académico a nivel posgrado y en e-Learning. Participó en la planeación, diseño e impartición de cursos en modalidad virtual de la Maestría en Administración Empresarial y en la Maestría en Comercio Electrónico de la Vicerrectoría de Programas en Línea del ITESM.