Diagnóstico del aprendizaje digital: ¿es momento de renovar tus cursos eLearning?

La capacitación digital se ha consolidado como una herramienta indispensable para el desarrollo del talento en las organizaciones. Los cursos eLearning, al igual que cualquier otra estrategia de capacitación, requieren evaluación y renovación periódica para mantener su efectividad. En este artículo veremos algunos indicadores que nos señalan que es momento de mejorarlos o incluso renovarlos.

  1. La experiencia del participante como termómetro

El primer indicador de que un curso necesita renovación suele encontrarse en la forma en que los participantes interactúan con él. La experiencia del usuario es el termómetro más preciso para medir la salud del programa eLearning.

Analiza los siguientes aspectos:

  • Tiempo de permanencia: ¿Cuánto tiempo dedican los participantes a cada curso? Tiempos muy cortos pueden indicar falta de profundidad o interés.
  • Patrón de navegación: ¿Siguen la ruta sugerida o saltan constantemente entre secciones buscando información relevante?
  • Momentos de abandono: Identifica en qué punto exacto los participantes dejan de avanzar. Este es un punto crítico que requiere atención inmediata.

La plataforma de aprendizaje de una empresa tecnológica detectó que el 67% de sus participantes abandonaba un curso específico en el mismo módulo. Al revisarlo, descubrieron que contenía instrucciones confusas y actividades que estaban desligadas de los objetivos. Tras su rediseño, la tasa de finalización aumentó en un 45%.

  1. El diseño como una barrera o un impulsor del aprendizaje

El diseño de un curso no es una cuestión meramente estética; es un elemento esencial que puede facilitar u obstaculizar el proceso de aprendizaje. Un diseño efectivo guía al participante a través de una experiencia intuitiva y estimulante.

¿Qué señales puedes encontrar para identificar que el diseño está actuando como barrera?

  • Navegación confusa: Los participantes reportan dificultades para encontrar recursos o avanzar en el curso.
  • Sobrecarga cognitiva: Exceso de información presentada en una misma pantalla, generando confusión y fatiga mental.
  • Inconsistencia visual: Cambios abruptos en el estilo gráfico, terminología o estructura que generan desorientación.

Una consultora especializada en desarrollo profesional rediseñó su curso más popular tras descubrir que los participantes dedicaban más tiempo a entender la navegación que al contenido mismo. Simplificaron la estructura, estandarizaron los elementos de la navegación y redujeron un 40% los clics necesarios para completar actividades. El resultado fue un aumento del 35% en las tasas de finalización y una mejora del 28% en las evaluaciones de conocimiento. ¡El diseño sí importa!

  1. La obsolescencia del contenido: el enemigo silencioso

El conocimiento evoluciona a un ritmo acelerado. Lo que ayer era una verdad irrefutable, hoy puede ser un concepto obsoleto. La actualización periódica del contenido es una necesidad constante. Algunos indicadores de que el contenido de los cursos eLearning es obsoleto son los siguientes:

  • Referencias a herramientas o procesos descontinuados
  • Estadísticas o datos de hace más de dos años
  • Menciones a normativas o regulaciones que han sido modificadas
  • Ausencia de conceptos o metodologías emergentes en el campo

Una empresa farmacéutica detectó que su curso sobre cumplimiento normativo contenía referencias a legislaciones que ya habían sido modificadas sustancialmente. Esta desactualización no solo restaba valor al curso, sino que representaba un riesgo potencial al proporcionar información incorrecta. Tras implementar un protocolo de revisión trimestral de contenidos críticos, redujeron en un 87% los riesgos relacionados con información obsoleta.

  1. La falta de interactividad: requisito para el aprendizaje efectivo en eLearning

Los adultos aprendemos mejor cuando participamos activamente en el proceso formativo. Un curso que se limita a transmitir información de forma pasiva difícilmente generará los resultados esperados.

Algunas señales de que un curso eLearning carece de interactividad adecuada son las siguientes:

  • Ausencia de práctica: Cuando los participantes no pueden aplicar inmediatamente lo aprendido, la retención de información caerá hasta un 70% en las primeras 24 horas
  • Escasez de actividades dinámicas: La falta de simulaciones, juegos o escenarios prácticos reduce significativamente el engagement y la capacidad de transferir conocimientos al contexto real
  • Limitadas oportunidades de colaboración: Los cursos que no incorporan espacios de discusión o trabajo colaborativo desaprovechan el potencial del aprendizaje social.

Una institución financiera implementó un programa de cumplimiento normativo que mostraba bajas tasas de retención. Al rediseñarlo, incorporaron simulaciones de casos reales donde los participantes debían tomar decisiones con consecuencias visibles. El resultado fue contundente: la retención de información clave aumentó un 42% y las infracciones por incumplimiento se redujeron en un 37% durante el primer trimestre tras la implementación.

Estrategias de renovación: recomendaciones prácticas

Identificar la necesidad de renovación es solo el primer paso. El verdadero desafío consiste en implementar cambios que realmente mejoren la experiencia de aprendizaje y la hagan efectiva. Aquí algunas recomendaciones:

  • Involucra a los participantes en el rediseño. Quienes han experimentado el curso de primera mano son quienes mejor pueden identificar sus fortalezas y áreas de oportunidad. Crea focus groups, realiza entrevistas o sesiones de co-creación para incorporar sus perspectivas.
  • Actualiza el contenido. Revisa y actualiza regularmente el contenido para asegurar su precisión y relevancia. Colabora con los expertos internos de tu empresa para mantenerte informado/a sobre los últimos avances en el campo y refléjalos en el curso.
  • Adopta un enfoque modular. Los adultos suelen disponer de tiempo limitado para el aprendizaje. Divide tu curso en módulos breves y digeribles que faciliten el acceso y se adapten a periodos de atención más cortos.
  • Incorpora elementos multimedia. Ve más allá de las diapositivas cargadas de texto. Integra diversos elementos como videos, imágenes, infografías y audio para crear una experiencia más atractiva y relevante.
  • Incorpora evaluaciones variadas. Utiliza diferentes tipos de evaluaciones como cuestionarios, tareas o proyectos para medir la comprensión y ofrecer retroalimentación constante.
  • Establece ciclos regulares de revisión. La renovación de cursos eLearning no debe ser una respuesta reactiva a problemas evidentes, sino un proceso sistemático y preventivo. Establece:
    • Revisiones trimestrales de indicadores clave
    • Actualizaciones semestrales de contenido
    • Evaluaciones anuales de diseño instruccional

Reconocer el momento adecuado para renovar los cursos eLearning de tu empresa no es simplemente una cuestión de mantenimiento; es una decisión que impacta directamente en el retorno de la inversión en capacitación. Un curso desactualizado, mal diseñado o desalineado con las necesidades actuales no solo desperdicia recursos, sino genera frustración y desconfianza hacia futuros esfuerzos de capacitación. La próxima vez que evalúes tus programas de eLearning, recuerda que la pregunta no es si puedes permitirte invertir en su renovación, sino si puedes permitirte no hacerlo.

En IDESAA tenemos experiencia en la implementación de programas de entrenamiento que consideren estas características. Acércate a un asesor para conocer mayores detalles.

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Conoce a la autora:
Yolanda Barquera es Directora de Desarrollo de Talento en IDESAA. Como coach y consultora, dedica su experiencia a transformar la forma en que las personas aprenden y crecen dentro de las organizaciones. Su pasión es diseñar experiencias de aprendizaje que conecten genuinamente con las personas e impulsen su desarrollo personal y profesional.

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