Adquirir nuevas competencias: metodología para nivel gerencial, mandos medios y high potentials

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En el artículo…
  • Una metodología altamente efectiva para desarrollar nuevas competencias
  • Beneficios tangibles para la empresa
  • El papel de los facilitadores

Es indispensable que el participante construya su conocimiento (no sólo lo reciba) y además, adquiera las habilidades que le permitan aplicarlo.

 

 

 

Nos encontramos en continuo desarrollo

¿Quién puede decir que no necesita desarrollar nuevas capacidades o mejorar el nivel de las que ya posee? Nadie. ¿Por qué? La razón es que las capacidades clave en el ámbito empresarial son de dominio gradual y nunca pueden ser dominadas de forma perfecta.

Aunque ciertamente nuevas competencias pueden ser adquiridas de muchas maneras[1],  una capacitación bien diseñada e implementada contribuye de manera significativa y en cierto sentido puede ser insustituible.

Sin embargo, no todas las capacitaciones tendrán un buen resultado ni contribuirán a que las personas adopten nuevas capacidades. No basta con que los colaboradores reciban conocimientos. Un esquema tradicional en donde el facilitador aporta una “dosis” de conocimientos a la persona no es efectivo, como tampoco lo es confiar en que el solo uso de tecnología tendrá las consecuencias de una capacitación buena y moderna[2].

Para lograr aprendizajes que se lleven a la práctica de manera efectiva es indispensable que el participante construya su conocimiento (no sólo lo reciba) y además, adquiera las habilidades que le permitan aplicarlo. Es requisito que el participante adopte un rol activo, que aplique lo que aprende, pues siempre habrá problemas de carácter práctico; por ello, la retroalimentación de quienes ya tienen experiencia previa es fundamental.

En IDESAA hemos utilizado por años una metodología interactiva que permite al participante dominar conocimientos para un mejor ejercicio profesional, y además desarrollar capacidades que le permitan aplicarlos con éxito en la práctica. El resultado es la reducción de la brecha entre lo que se sabe y lo que realmente se hace.

La metodología de proyectos de IDESAA se ha aplicado exitosamente para el desarrollo de capacidades gerenciales, de líderes mandos medios, de contribuidores individuales, de ejecutivos high potentials, entre otros. Independientemente de las competencias a desarrollar (comunicación, liderazgo, solución de problemas, orientación a resultados, etc.[3]), la metodología se materializa en la elaboración de un proyecto o caso real, lo que le permite aplicar el conocimiento adquirido en su mismo ámbito laboral[4].

Beneficios para las empresas

La metodología se compone de una serie de factores clave que al combinarse entre sí aseguran el desarrollo de las capacidades y la implementación exitosa del proyecto con los consecuentes beneficios tangibles para la empresa:

  • Determinación clara de las competencias que se busca desarrollar.
  • Combinación de dos eventos paralelos: capacitación en vivo y coaching de proyectos. La capacitación en vivo se centra en un conjunto de conceptos, recursos y experiencias prácticas que enriquecen el aprendizaje.
  • Selección del proyecto del participante: es recomendable que se autorice por los niveles superiores en la empresa para elevar su nivel de pertinencia y valor potencial.
  • Gestión del proyecto por etapas:
    • En cada etapa los participantes deben buscar y analizar información significativa, discernir y fundamentar sus propias ideas, presentar sus propuestas, y argumentar sus ideas con apertura crítica a los comentarios del grupo.
    • El consultor debe fungir como facilitador de los diálogos grupales, dar retroalimentación dirigida en relación a la metodología, compartir experiencias, e identificar áreas de oportunidad.
    • El participante busca nueva información con la retro recibida y presenta una nueva propuesta. Solo se pueda avanzar a una siguiente fase hasta que se cubra el objetivo de la anterior .
  • Presentación del proyecto al equipo de líderes gerenciales o directivos de la empresa: esto permite aumentar la motivación de los participantes y con ello aumentar la calidad de los proyectos.

El papel del facilitador

Su rol es fundamental para el éxito de la metodología. Se requiere conocimiento amplio en diferentes ámbitos de negocios pues son los mismos participantes quienes tienen la experiencia del día a día en el tema del proyecto. Se necesita además experiencia para dirigir diálogos grupales que en ocasiones pueden ser un tanto apasionados. Pero sobre todo se requiere preparación en la metodología y disposición y disciplina para llevarla a cabo permitiendo al mismo participante que construya su proyecto (esto se logra induciendo el aprendizaje con preguntas en lugar de respuestas, aún y que estas le resulten evidentes).

Ningún proceso de cambio personal en los adultos es fácil, lo sabemos. Requiere diálogo, discusión, reflexión. La interacción intensa producida en la metodología arriba descrita estimula el aprendizaje, abre nuevos paradigmas, y aumenta la probabilidad de éxito de cada proyecto de aplicación. En consecuencia es diferente y ofrece un modo práctico de aprender centrado siempre en el crecimiento de la persona.


[1] Algunas formas para adoptar nuevas competencias además de la capacitación son: diagnósticos, coaching individual, diálogo con expertos, lectura especializada, asistencia a congresos y foros, entre muchos otros.

[2] La tecnología en capacitación siempre es un medio, no el fin, y su valor radica en que permite poner a disposición del facilitador y los participantes múltiples recursos que generan mayor aprendizaje sin que necesariamente se eleve significativamente el costo por persona.

[3] La metodología aplica para el desarrollo de softskills (inteligencia emocional, comunicación, adaptación al cambio, creatividad, liderazgo, etc.) como para competencias orientadas a la eficacia y eficiencia en el trabajo (orientación al cliente, planeación-ejecución-control, pensamiento estratégico, solución de problemas, administración de proyectos, etc.).

[4] Es diferente al (excelente) método del caso pues en este se aplican los conocimientos en un contexto de situaciones reales de la práctica profesional. En la metodología de IDESAA se realizan proyectos o casos en las situaciones del mismo ámbito laboral del participante.


Conoce al autor:

Rene Mena Seifert


René Mena Seifert
 es creador, fundador y CEO de IDESAA Escuela de Negocios, TRUE e-Learning y del Foro Pro-Talento Empresarial, emprendedor experto en el Diseño de Soluciones de Desarrollo de Talento Empresarial.