Haz de la Capacitación y Desarrollo un negocio redondo para tu empresa

La actividad del responsable de la Capacitación y Desarrollo en una empresa tiene un propósito muy loable que es que las personas se desarrollen y crezcan. Sin embargo, si lo analizamos desde un punto de vista más objetivo, este no es el fin último de la capacitación, sino solo el medio.

¿A qué me refiero? Toda empresa con fines de lucro tiene como objetivo hacer negocio, por tanto, el total de sus actividades laborales deben ir encaminadas a este fin. Entonces, ¿qué diferencia habría con el área de Capacitación y Desarrollo? Ninguna. La capacitación del personal debe contribuir de la misma forma con esta finalidad, es decir, hacer a la organización más eficaz, más productiva, más diferenciada, para así poder ser más rentables. Esto tal vez se escucha un poco frío, pero explica la razón por la que las empresas invierten en el crecimiento de sus colaboradores a través de la capacitación, sin que esto demerite su fin más noble que es apoyarlos en su crecimiento.

Es cierto que gran número de empresas dedican un presupuesto generoso a promover una mejor educación en su lugar de origen, en su país, y en especial para fomentar que personas de escasos recursos tengan acceso a mejores oportunidades. Y, sin restar valor al gran bien que provocan, en la mayor parte de los casos esto forma parte de un programa para ser socialmente responsables, lo cual nos lleva a otro lado, por cierto, de enorme o incluso mayor mérito.

Pero volviendo al tema, el director de Recursos Humanos, el gerente de Capacitación, el coordinador o jefe de Capacitación, o en general de cualquier forma en que se denomine al puesto de la persona responsable de la capacitación, tiene como fin último convertir los objetivos de negocio en objetivos de talento, es decir, que su compañía haga más negocio y sea más rentable por medio de las actividades propias relacionadas con la función de Capacitación.

En ese sentido, en la medida que se lleve a cabo un mejor diagnóstico de necesidades se logrará que la empresa haga más negocio. Si se implementan mejores planes de desarrollo individual, o se diseñan mejores programas de entrenamiento; si se producen mejores cursos de e-learning y se promueve la cultura para su implementación; o bien, si se evalúan mejor los programas de formación, todo ello contribuirá para lograr que la empresa tenga más éxito.

Siguiendo esa línea, es importante que en cada capacitación haya claridad de la estrategia o solución de negocio que se está impulsando. De ahí se desprenden los objetivos de cada programa, los procesos a mejorar, los aprendizajes requeridos, los canales de comunicación necesarios, los indicadores de éxito, los métodos para evaluar el éxito de cada entrenamiento, etc.

El hecho de que se puede hacer negocio con la capacitación es una excelente noticia para quien es responsable de ésta en la empresa porque su función se valoriza en mayor medida, aunque, para capitalizar ese beneficio, es necesario poder demostrarlo. Si se comprueba que con una inversión de $100 la empresa gana $1,000, entonces el siguiente paso es que la empresa autorice un presupuesto de $1,000 para con ello ganar $10,000. Esa es la lógica de negocios. A más beneficio, más inversión.

¿Quién gana con más presupuesto? ¡Todos ganan! Los empleados se benefician porque tendrán más crecimiento por la vía de la capacitación, la empresa gana porque hará más negocio, y el responsable de RH-Capacitación gana porque su actividad laboral y su puesto tendrán más valor para la empresa. En ese sentido: ¡que tu empresa haga negocio con la Capacitación y Desarrollo!


Conoce al autor:

Rene Mena Seifert

René Mena Seifert es creador, fundador y CEO de IDESAA, TRUE e-Learning y del Foro Pro-Talento Empresarial. Su especialidad es el diseño e implementación de soluciones de negocio basadas en proyectos de capacitación y desarrollo de talento hechos a la medida de las empresas.

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