10 pasos para lograr que las personas aporten más valor a su empresa con Capacitación y Desarrollo

La capacitación es un elemento prioritario para que las personas aporten más valor a su empresa.  A continuación les presento 10 pasos para que la inversión en capacitación y desarrollo de talento reditúe en mayor medida a la organización.

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La persona que tenga claro qué competencias debe impulsar podrá tomar acciones para fortalecerlas día con día.

Capacitación y Desarrollo

  1. Vincular el crecimiento profesional con la estrategia organizacional

La estrategia de la empresa implica elegir y combinar de manera correcta una serie de actividades clave, que a su vez cuentan con una ventaja ante la oferta del mercado. La capacitación dirigida a fortalecer esas actividades y ventajas permitirá lograr mayor impacto en la empresa.

  1. Identificar roles clave

En la  visión tradicional se piensa que solo en la parte superior de la pirámide organizacional están las personas clave. Por el contrario, al partir de la base de que en cualquier nivel de la empresa puede haber talento de alta importancia, e identificarlo, entonces la capacitación puede ser dirigida de manera más efectiva.

  1. Formar expertos

Las organizaciones necesitan talento experto en cada una de las actividades clave, precisamente por su importancia para el éxito de la empresa. Para lograrlo se requiere paciencia, práctica deliberada, y grandes formadores.

  1. Hacer diagnósticos y elaborar planes de desarrollo

Los diagnósticos tienen como fin que la persona se conozca mejor, identifique el grado de desarrollo en sus competencias, y detecte fortalezas y áreas de oportunidad que le sirvan de punto de partida para su plan de crecimiento personal-profesional. Crecer de acuerdo a un plan aumenta la probabilidad de dirigir mejor la actividad profesional hacia una aportación de más valor a la compañía.

  1. Identificar las competencias que debe desarrollar la persona

La persona que tenga claro qué competencias debe impulsar podrá tomar acciones para fortalecerlas día con día.

Una competencia bien definida inicia así: “Ser competente para…” y continuar con un verbo en infinitivo y la descripción de la situación o problema que se tiene la capacidad de resolver en diferentes escenarios y momentos. “Ser competente” implica tener los conocimientos (saber), contar con las habilidades (saber hacer) y con las actitudes (querer hacer) para enfrentar el problema descrito.

  1. Aprovechar el potencial de la tecnología

La tecnología en capacitación es siempre un medio, no el fin, y su valor radica poner a disposición del facilitador (maestro) y los participantes múltiples recursos que facilitan obtener mayor aprendizaje sin que necesariamente se eleve el costo de por persona.

  1. Utilizar metodologías que faciliten llevar a la práctica los conocimientos adquiridos

En otras palabras, promover que quienes se capaciten hagan suyo lo aprendido y lo conviertan en mejoras y resultados concretos para la empresa. Por ejemplo, la elaboración de un proyecto o caso real permite aplicar el conocimiento adquirido en el mismo ámbito laboral del participante. El resultado es la reducción de la brecha entre lo que se sabe y lo que realmente se hace.

  1. Fomentar el acompañamiento uno a uno

Para asegurar la continuidad del crecimiento personal-profesional se recomienda que las personas reciban seguimiento especializado por parte de expertos en desarrollo profesional, además de mentoring realizado por sus mismos jefes o por especialistas en su campo de especialidad.

  1. Implementar múltiples experiencias de aprendizaje en los procesos de capacitación

Está demostrado que a medida que se utilizan más modalidades de aprendizaje aumenta la efectividad de la capacitación. Se trata por tanto de promover programas que combinen diagnósticos, mentoring individualizado, formación en vivo (presencial o en línea), cursos asincrónicos (disponible 24/7 en línea), acceso a conferencias con expertos y  cápsulas de microlearning, entre muchas otros recursos.

  1. Promover en la empresa una cultura de aprendizaje

La compañía que impulse todos los pasos anteriores y sea capaz de complementarlos con entrenamiento motivante, energizante, interactivo, divertido y lleno de valor logrará que la capacitación se convierta en  algo que “se quiere”, en lugar de “algo que se tiene que hacer”.

 

Aunque en ocasiones se piensa que destinar presupuesto a capacitación es un gasto no prioritario, la realidad es que si se hace una inversión de manera inteligente y planeada, en el marco de un plan de desarrollo para cada persona, será posible obtener grandes beneficios y más valor para la empresa.


Conoce al autor:

Rene Mena Seifert

René Mena Seifert es creador, fundador y CEO de IDESAA Escuela de Negocios, TRUE e-Learning y del Foro Pro-Talento Empresarial, emprendedor experto en el Diseño de Soluciones de Desarrollo de Talento Empresarial.