Hace unos meses, hablar de inteligencia artificial en una empresa podía sonar como un tema para el área de Tecnología. Hoy la conversación es muy diferente. Alguien de Finanzas ya la utiliza para analizar información, Marketing para generar contenidos, un líder para preparar una presentación y Ventas para investigar clientes. Y, en algún momento, alguien de RH recibe la pregunta: “¿Y cuándo vamos a capacitar a la gente en IA?”
Ahí empieza el reto. Capacitar en IA no significa simplemente organizar un curso sobre ChatGPT, Copilot o cualquier otra herramienta. La tecnología cambia demasiado rápido como para que aprender a utilizar una herramienta sea suficiente. Para RH, el reto está en entender qué está cambiando en el trabajo y cómo acompañar a los colaboradores en ese proceso.
El reto ya no es solamente aprender a usar IA
La inteligencia artificial está modificando tareas, procesos y formas de trabajar. Por eso, cuando una empresa identifica la necesidad de capacitar en IA, el punto de partida no debería ser únicamente qué herramienta enseñar, sino qué queremos que los colaboradores puedan hacer mejor con ayuda de la IA.
No es lo mismo enseñar a un equipo de Ventas a escribir prompts que ayudarlo a utilizar IA para preparar una reunión con un cliente, generar preguntas de diagnóstico o practicar una negociación.
La herramienta puede cambiar. La habilidad que queremos desarrollar permanece.
De “aprender IA” a aprender a trabajar con IA
La capacitación en IA no debería quedarse solamente en saber utilizar una plataforma. También necesitamos desarrollar la capacidad de trabajar con IA: hacer mejores preguntas, validar información, identificar cuándo utilizarla, proteger información sensible y combinar sus resultados con el conocimiento y la experiencia de cada colaborador.
Y aquí aparece algo interesante: mientras más utilizamos IA, más importante se vuelve aquello que las personas aportan. Ejemplo:
Pensamiento crítico, comunicación, creatividad, colaboración, resolución de problemas y adaptación siguen siendo fundamentales.
¿Y qué debería estar haciendo RH hoy?
Aquí está una de las conversaciones más importantes. RH no necesita convertirse en experto en cada herramienta de IA que aparece. Necesita ayudar a la organización a entender qué está cambiando y qué necesitan aprender los colaboradores para responder a ese cambio.
Más que pensar únicamente en qué curso de IA necesita la organización, vale la pena identificar qué queremos que nuestros colaboradores puedan hacer mejor gracias a esta tecnología. Puede ser analizar información, automatizar tareas, mejorar la atención al cliente, preparar propuestas o liberar tiempo para actividades de mayor valor.
La velocidad con la que evoluciona la IA también hace difícil pensar que un solo curso resolverá la necesidad. Por eso, RH puede combinar capacitación, práctica, recursos de consulta, acompañamiento de líderes y actualización continua.
La capacitación sigue siendo importante. La diferencia está en lo que sucede después de ella. Ahí RH tiene la oportunidad de acompañar no solo el aprendizaje, sino también la forma en que los colaboradores incorporan estas nuevas capacidades a su trabajo.
El reto no es capacitar más. Es diseñar mejor para lo que el trabajo necesita hoy… y para lo que todavía está por cambiar.
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La tecnología no transforma la capacitación por sí sola; lo hace cuando está bien diseñada, bien implementada y alineada con objetivos claros. En IDESAA combinamos eLearning, gamificación y otros recursos digitales para responder a necesidades concretas de formación. Descubre algunos de los proyectos de eLearning y aprendizaje digital que hemos desarrollado para empresas de distintos sectores.
Conoce a la autora:
Hilary Cruz con experiencia desde 2017 en Recursos Humanos. Actualmente colabora en IDESAA en Desarrollo de Talento, asegurando estándares de calidad en la gestión, implementación y seguimiento de diversos proyectos con empresas-cliente reconocidas. Y por, sobre todo, mamá de una nena de 2 años, su más grande proyecto de desarrollo de talento.
