Performance Management: de la teoría a la práctica

Performance Management

 

Puede parecer un proceso simple, pero tratar con personas puede tornarse muy difícil. De eso se trata el performance management, del trato con el factor humano.

 

Ir de la teoría a la práctica suele ser todo un reto, más cuando no sabemos por dónde comenzar o cuáles conceptos teóricos se pueden aplicar a nuestro caso práctico específico, lo mismo pasa con el performance management.

Para empezar, la teoría no siempre se aplica de la misma manera para todo, pues está muy abierta a la interpretación de cada caso. Si uno busca que esta aplicación se adapte a todos los contextos organizacionales, entonces nunca acabaríamos, cada empresa es un caso de estudio único e independiente.

Además, al aplicar un sistema de performance management, no es posible ver resultados inmediatos, es necesario que el proceso madure para poder evaluar el impacto que va teniendo en la organización.

 

Actualmente existen tantos sistemas de performance management como existen empresas en el mundo. Y sin embargo, no hay una aplicación estándar de dichas herramientas en las organizaciones.

Una de las cuestiones más importantes y controversiales en las empresas es el uso de KPIs para conocer si los empleados tienen bien puesta la camiseta. Por lo que es normal que se utilice como una herramienta para impulsar el compromiso y la comunicación dentro de la empresa.

Puede parecer un proceso simple, pero tratar con personas puede tornarse muy difícil. De eso se trata el performance management, del trato con el factor humano. De hecho, hay personas que se refieren a él como el employee performance management.

 

Un sistema de performance management se basa en la homogeneidad, por lo que puede significar uno o todos los siguientes puntos:

  • Los empleados entienden la misión, visión e identidad estratégica de la empresa;
  • Los empleados actúan en armonía con los valores de la empresa;
  • Se tiene una actitud proactiva y abierta a usar los KPIs como base de la rutina diaria;
  • Ser tan autosuficiente como para hacerse responsable de los resultados de rendimiento propios;
  • Se tiene un deseo genuino para crecer con y para la empresa;
  • Se está interesado realmente por aprender y desarrollarse constantemente.

 

Para muchas personas les es imposible mantenerse el suficiente tiempo en una empresa que aplica el performance management, como para entender la diferencia entre la teoría y la práctica del mismo. Pero aquellos que logran quedarse, es porque lo comprendieron a la perfección.

Fuente: Performance Management: Less Theory, More Practice


 

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