¿Debe la empresa invertir en tu Capacitación y Desarrollo?

Hace unos días escribí un artículo dirigido a las empresas en el que reflexionaba cómo es que el área de Capacitación debe distinguir en cuáles colaboradores conviene invertir más para su desarrollo.

El tema es muy amplio, pero hoy quiero preguntarte, ¿qué piensas? ¿le conviene a la empresa invertir en tu desarrollo?

Partamos de la base de que las inversiones en las empresas deben tener beneficios que superen a sus costos, ya sea, personales, sociales y/o económicos; entonces ¿le conviene?. Te propongo a continuación una escala para ubicar el nivel de desempeño en que te encuentras, y por tanto lo puedas comprobar.
 

1. Nivel Deficiente

Estás en un nivel en que te cuesta comprender lo básico de las tareas a realizar o haces mal lo que se te pide hacer. Es probable que no seas la persona adecuada para el puesto que ocupas, y por tanto no es redituable para la empresa invertir en tu desarrollo.
 
2. Nivel Promedio

Haces bien lo que se te pide, pero justificas que haya “errores normales”, y además necesitas que te recuerden o motiven para hacer lo que debes de hacer. En este caso es importante que trabajes en mejorar tu actitud antes de que la empresa invierta en ti. Todo profesional debe motivarse por sí mismo (no “esperar a que lo motiven”), y buscar el trabajo “bien hecho” en forma consistente. Si logras ese cambio de mentalidad, y con una buena estrategia de capacitación, seguro podrás superarte y alcanzar niveles superiores.
 
3. Nivel Bueno

Tienes la capacidad y haces consistentemente bien lo que se te pide hacer. A la empresa le conviene invertir en ti pues con el tiempo puedes pasar de hacer bien tu trabajo, a hacerlo de manera sobresaliente.
En este nivel es importante subrayar lo que significa “hacer bien lo que se te pide hacer” pues, aunque es muy positivo (hacer bien el trabajo), aún dependes de que otros te lo pidan. Para pasar al nivel 4 tienes que desarrollar la capacidad de generar por ti mismo las ideas y los proyectos que eleven la posición que ocupas, lo cual hace una gran diferencia respecto a “solo hacer bien el trabajo”.
 
4. Nivel Sobresaliente

Eres sobresaliente en tu trabajo y además tienes la capacidad y mentalidad de generar y llevar a cabo proyectos que le dan mayor valor a tu puesto y por tanto a tu empresa. Por supuesto que a la empresa le conviene tu desarrollo individual. Enfócate en impulsar tu visión y pensamiento estratégico, en actualizarte para conocer las últimas tendencias en tu campo profesional, en tu capacidad como líder y para enfocar y desarrollar mejor tus proyectos de mejora. Un entrenador (coach, tutor, consultor) de alto nivel puede resultar para ti en alto valor. 
 
5. Nivel Jugador Estrella

Eres “estrella”. Sabes del nivel que tienes y lo que aportas a la empresa, aún y que no necesariamente tienes un nivel directivo (los estrellas pueden estar en cualquier nivel organizacional. No sobra decir lo mucho que conviene que sigas trabajando en el crecimiento de tus habilidades personales puesto que el desarrollo de estas no tiene límite; siempre es posible que alcances un nivel más alto y por tanto aportar mayor valor a tu organización.
 
Las habilidades se desarrollan con trabajo diario y con esfuerzo. Por ello, las decisiones de capacitación deben considerar en mayor medida el potencial de aportar conocimiento y valor a la compañía. Si la empresa te identifica a ti como un colaborador con ese potencial, entonces lo más probable es que tome la decisión de hacer crecer tu talento a través de la capacitación y desarrollo.

 
– René Mena Seifert


Conoce al autor:

Rene Mena Seifert

René Mena Seifert es creador, fundador y CEO de IDESAA, TRUE e-Learning y del Foro Pro-Talento Empresarial. Su especialidad es el diseño e implementación de soluciones de negocio basadas en proyectos de capacitación y desarrollo de talento hechos a la medida de las empresas.

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