Liderazgo Remoto: El reto de dirigir equipos a distancia

 

Dirigir equipos a distancia

Lo primero que debes de tener claro es que el éxito de la transición depende en gran medida de quienes lideramos equipos de trabajo en la empresa.

Muchos temas por resolver y cada quien trabajando desde su casa. Seguramente te ha pasado por la cabeza que será imposible ponerse de acuerdo y avanzar. Pero no te preocupes, sí hay forma…

Nuestras actividades normales de trabajo incluyen generalmente una interacción personal y directa con nuestro líder, compañeros y colaboradores. Mucha de la información necesaria para nuestras actividades o proyectos se intercambia en juntas de trabajo, en contacto directo uno a uno, e incluso en encuentros “de pasillo”.

Pero esta dinámica tan natural a la cual ya estamos acostumbrados pierde efectividad inmediata al momento en el que cambiamos, de un instante a otro, hacia un escenario de trabajo remoto.

Lo primero que debes de tener claro es que el éxito de la transición depende en gran medida de quienes lideramos equipos de trabajo en la empresa.

Bajo estas nuevas circunstancias, es determinante llevar a cabo una serie de actividades que te serán útiles para concretar esta transición de manera exitosa.

A continuación te compartimos una guía con las mejores prácticas que te ayudarán a lograrlo:

No continúes el trabajo como si nada hubiera pasado.

Esta es la fórmula más efectiva para mermar la productividad de tu equipo.

Asegura canales de comunicación que permitan la interacción activa.

Hoy en día la tecnología nos proporciona herramientas que nos permiten mantener una comunicación efectiva al interior del equipo. Asegúrate de utilizar cada herramienta de manera apropiada.

Ejemplos:

  • Mensajería instantánea (Slack, WhatsApp)
  • Correo electrónico
  • Llamadas telefónicas
  • Sistemas de videoconferencia (Hangouts, ZOOM, Webex)

Establece prácticas de colaboración para mantener la productividad del equipo.

Colaborar no es repartir trabajo, ni integrar la aportación de todos. Esto es cooperar y es diferente. Colaborar consiste en poner a disposición del equipo el trabajo individual de cada integrante para que en conjunto se enriquezca a través de la discusión y el diálogo de todos. Es tu responsabilidad dirigir este proceso para lograr mejores resultados.

Ejemplos:

  • Google Drive, OneDrive, Dropbox, Microsoft Teams, Workplace, entre otras.

Determina las herramientas de seguimiento que utilizarás.

Ya que determinaste cuáles herramientas de comunicación y colaboración utilizarás con tu equipo, define cómo monitorearás y controlarás sus avances y entregas.

Ejemplos:

  • Asana, Trello, Monday, Basecamp, entre otras.

Por último, pero no menos importante, una vez que tengas todo lo anterior listo, establece las directrices de operación de tu equipo:

  • Tiempos de respuesta dentro del horario de trabajo.
  • Construye una presencia virtual estableciendo niveles de interacción y periodicidad a nivel grupal e individual.
  • Define tareas, actividades y/o proyectos por colaborador con expectativas clarificadas.
  • Establece tiempos de entrega.
  • Sé claro en cuanto a las características de los entregables para evaluación del resultado.

Recuerda, la paciencia es una virtud. Es posible que los integrantes de tu equipo requieran orientación sobre el uso de las herramientas a utilizar, acércate a ellos el tiempo que sea necesario hasta asegurar que todos las utilicen correctamente.

Ahora tienes más información para ser un excelente líder virtual.

¡Éxito!

 


Conoce al autor:

Luis ArteagaLuis Arteaga es Technology-Driven Learning Director de IDESAA Escuela de Negocios. Tiene más de 15 años de experiencia en los que ha participado en el diseño, desarrollo e implementación exitosa de más de 100 proyectos de capacitación elearning.