Imagina a un colaborador que acaba de terminar una capacitación sobre retroalimentación. Durante la sesión aprendió un modelo, practicó una conversación y recibió recomendaciones para dar feedback de manera más efectiva.
Al día siguiente tiene que dar retroalimentación a uno de sus colaboradores, pero ahora está frente a una situación real, con poco tiempo y un problema que no estaba en ningún ejercicio del curso. ¿Qué hace? Busca nuevamente sus apuntes, intenta recordar lo que aprendió o, simplemente, hace lo que siempre ha hecho.
Este escenario ocurre más de lo que parece y plantea uno de los grandes retos de la capacitación: el momento en que realmente necesitamos aplicar lo aprendido casi nunca ocurre durante la capacitación.
Durante mucho tiempo, hemos entendido la capacitación como un momento específico: asistir a una sesión, tomar un curso, participar en un taller y después regresar a las actividades habituales.
Pero ¿qué pasaría si el aprendizaje también pudiera suceder mientras trabajamos?
Ahí entra un concepto que está tomando cada vez más fuerza en Learning & Development: Learning in the Flow of Work.
La idea es sencilla: llevar el aprendizaje al momento y lugar donde realmente se necesita, integrándolo a las actividades cotidianas en lugar de depender únicamente de cursos programados. Esto puede incluir recursos disponibles dentro de las herramientas que las personas ya utilizan, guías rápidas, videos, asistentes digitales o apoyos que aparecen justo cuando surge una necesidad.
Esto no significa eliminar los programas de capacitación ni sustituir las experiencias formales de aprendizaje. Significa complementarlas y extender el aprendizaje más allá de la sesión.
Por ejemplo:
- Una guía rápida antes de realizar una actividad.
- Un video breve para resolver una duda específica.
- Una plantilla para aplicar una metodología.
- Un recordatorio después de una capacitación.
- Un ejercicio para practicar una habilidad en una situación real.
- Un recurso disponible dentro de la herramienta que la persona utiliza para realizar su trabajo.
En estos casos, la persona no necesita detener por completo su actividad para buscar una respuesta. Puede aprender mientras resuelve una necesidad real de trabajo.
Capacitación y aprendizaje no son lo mismo
Esta diferencia es importante. La capacitación suele ocurrir en un momento determinado: una sesión, un taller, un curso. El aprendizaje, en cambio, puede ocurrir en cualquier momento.
Una persona puede aprender cuando recibe retroalimentación de su líder, cuando resuelve un problema, cuando consulta una guía, cuando prueba una nueva herramienta o cuando reflexiona sobre una situación que acaba de vivir.
Por eso, el Learning in the Flow of Work no busca reemplazar los programas de capacitación, sino complementarlos y extender el aprendizaje más allá de la sesión. Su principal característica es que el aprendizaje aparece en el momento y contexto en que la persona lo necesita, mientras realiza su trabajo.
Aquí también cobra relevancia el microlearning: contenidos breves, específicos y fáciles de consultar. Sin embargo, no todo microlearning es Learning in the Flow of Work.
Por ejemplo, una cápsula de cinco minutos que llega todos los martes a las 10:00 a. m. puede ser microlearning, pero no necesariamente está conectada con una necesidad inmediata de trabajo. En cambio, una guía breve sobre cómo dar feedback que un líder consulta justo antes de tener una conversación con su colaborador sí está mucho más cerca del concepto de Learning in the Flow of Work.
Así, la pregunta deja de ser únicamente “¿qué curso vamos a impartir?” y se convierte en “¿cómo podemos ayudar a las personas a aprender y desempeñarse mejor mientras hacen su trabajo?”
Y ahí está el verdadero potencial del Learning in the Flow of Work:
Aprender no debería competir con el trabajo. Debería formar parte de él.
Si quieres seguir explorando cómo diseñar experiencias de aprendizaje que generen impacto, te invitamos a leer también:
- “Capacitas… pero no pasa nada: por qué el aprendizaje no se refleja en el trabajo”
- “Las habilidades que las empresas necesitarán en los próximos 5 años: ¿tu equipo ya las está desarrollando?”
No basta con que un tema sea importante; también importa cómo se presenta, cómo se practica y cómo se conecta con la realidad de quienes participan. En IDESAA diseñamos soluciones de capacitación a la medida de cada organización, buscando que el aprendizaje resulte relevante, aplicable y útil para quienes lo reciben. Puedes conocer más sobre nuestro enfoque de diseño de capacitación aquí.
Conoce a la autora:
Hilary Cruz con experiencia desde 2017 en Recursos Humanos. Actualmente colabora en IDESAA en Desarrollo de Talento, asegurando estándares de calidad en la gestión, implementación y seguimiento de diversos proyectos con empresas-cliente reconocidas. Y por, sobre todo, mamá de una nena de 2 años, su más grande proyecto de desarrollo de talento.