Conocerse a sí mismo: avanza en tu carrera y aporta más valor a tu empresa

Hace tiempo leí una edición especial sobre Liderazgo publicada por Harvard Business Review en la que se realzaba la importancia de conocerse a sí mismo. Rescaté dos ideas principales:

  • Ninguna herramienta puede ayudar al líder que le falta autoconocimiento.
  • Los líderes deben ayudar a su gente a descubrir para qué son buenos, deben fomentar el autoconocimiento.

Me llamó la atención que, siendo una edición que abordaba exclusivamente el tema de liderazgo, se le diera tanto énfasis a la importancia de conocerse a sí mismo. La verdad es que cada vez lo entiendo más.

Conocerte a ti mismo te ayudará a entender lo que tienes que hacer para crecer y subir tu capacidad profesional.

En el contexto del desarrollo, conocerse a sí mismo es parte de la inteligencia emocional y esta a su vez, es parte de la capacidad que tiene una persona en el ámbito profesional.  Por tanto, si la persona practica el autoconocimiento, aumenta su inteligencia emocional y en consecuencia sube su capacidad profesional.

Conocerse a sí mismo es valioso -para iniciar- porque vivir en la verdad es mejor que vivir en la mentira o en el error. Esa creo que es razón suficiente. Sin embargo, hay otras ventajas como, por ejemplo, saber distinguir entre lo que es aparente y lo que es real. Si una persona con quien te relacionas considera que eres buen solucionador de problemas pues qué bien. Pero en última instancia, es tu responsabilidad saber si ese juicio es acertado o no, y en consecuencia tomar las decisiones correctas para mejorar esa capacidad.

¿Qué puedes conocer de ti mismo? En el ámbito personal tus valores, prioridades, temperamento, si eres introvertido o extrovertido, si eres estructurado o soportas la ambigüedad, entre muchas otras cosas.

Y con respecto a tus capacidades en el ámbito profesional es importante que tengas claridad de qué tanto valor aportas a tu empresa. Una escala para evaluar tus capacidades es la siguiente:
  1. No alcanzas a comprender qué debes hacer, o bien no sabes hacer lo que te piden.
  2. Lo que te piden hacer lo haces de dudosa calidad, y lo justificas diciendo que son “errores normales”. O bien, aunque sabes hacerlo bien, necesitas que te estén motivando o recordando.
  3. Lo que te piden hacer lo haces bien en forma consistente.
  4. Eres capaz de generar ideas de mejora para tu actividad laboral y las implementas usando hechos y datos.
  5. Eres capaz de darle mayor valor al puesto y a tu empresa; por ti mismo generas y llevas a cabo nuevos proyectos.

Advierte que en los últimos dos escalones las oportunidades de mejora nacen de ti mismo. ¿En qué nivel estás? He visto muchos casos de personas que se sobrevaloran. Otros, por el contrario, no se dan cuenta de lo que valen para su empresa.

Para conocerte mejor y ponderar tu nivel profesional ayuda explorar o “conocer el mundo” para tener puntos de referencia en tu reflexión. Investiga qué hacen otras personas que se dedican a lo mismo que tú, visita empresas, dialoga con personas que no forman parte de tu círculo normal de relaciones, lee libros y revistas, asiste a congresos, capacítate. Un buen diagnóstico integrado por cuestionarios, pruebas, y entrevistas con especialistas seguramente también te serán de mucha utilidad.

Recapitulando, conocerse a sí mismo te ayudará a entender lo que tienes que hacer para crecer y subir tu capacidad profesional. Con ello estarás en posibilidad de aportar mayor valor para tu empresa.


Conoce al autor:

Rene Mena SeifertRené Mena Seifert es creador, fundador y CEO de IDESAA, TRUE e-Learning y del Foro Pro-Talento Empresarial. Su especialidad es el diseño e implementación de soluciones de negocio basadas en proyectos de capacitación y desarrollo de talento hechos a la medida de las empresas.